Cuidados de higiene
La higiene es una medida preventiva que ayuda a mantener un pie sano y funcional frente a las exigencias de la bipedestación (plantado y marcha).
El lavado de pies ha de ser diario con agua y jabón, frotando con manopla, incluido entre dedos. (No confundir con baños de agua frecuentes que desecan la piel).

Realizar el secado de pies con toalla personal de uso exclusivo para esta parte del cuerpo, asegurándose de que no queden restos de humedad.

Los efectos de los baños de agua según su temperatura:
Caliente: Alivio
Templada: Tonifica
-   Fría: Revulsiva, Circulatoria
  CLÍNICA ESTÉVEZ. Clínica podológica.